Gran redada en la productora sadomaso Mood Pictures
Gran redada de la policía húngara en las dependencias de una conocida productora de cine sadomaso. Tras el registro, catorce personas acabaron en comisaría y se presentaron cargos contra tres de ellas. Los responsables de la compañía se encontraban en uno de sus locales en Budapest cuando los SWAT húngaros irrumpieron durante la grabación de un video sado-maso.
Anteriormente, la policía había recibido una carta anónima que les hizo sospechar del tipo de actividades que se llevaban a cabo en los locales de la productora. La investigación los llevó hasta una modelo que había participado en una de sus videos. La mujer, madre de varios hijos y en una difícil situación económica, habría respondido a un anuncio en el periódico en el que se buscaban modelos para rodar un video con desnudos, pero no sexual. La modelo recibiría entre 350€ y 700€, dependiendo de su papel en el video…
Para sorpresa de la mujer, cuando llego al estudió, le dijeron que la escena consistiría en una chica fustigando a otra con látigos, fustas y varas de madera. No queda del todo claro cual fue el papel de la denunciante. Las distintas traducciones de la fuente húngara original no dejan claro si la mujer que envió el anónimo fue la azotada o la encargada de dar los azotes.
La mujer firmó un contrato en el que aceptaba las condiciones aunque no recibió copia de él. Durante la grabación, la chica azotada no soportó el dolor y pidió la interrupción de la escena usando las palabras de seguridad acordadas antes del rodaje. A pesar de sus súplicas y de que la mujer que manejaba el látigo se negó a continuar, uno de los productores continuó azotando a la sumisa que se encontraba atada.
Parece que la policía ya llevaba tiempo vigilando a esta productora, ya que no era la primera queja que recibían. La productora era muy conocida en el mundo sadomaso por el contenido especialmente duro de sus películas. En ellas, las chicas son sometidas a intensas sesiones castigo corporal y son brutalmente flageladas hasta acabaa con profundas marcas e incluso sangrando. Su forma de elegir a las chicas también era muy controvertida. Muchas de las modelos eran chicas vainilla que no habían practicado nunca el BDSM y su única motivación era económica.
Aún respetando cualquier práctica sexual consensuada y segura, si es cierto lo que aparece en el informe policial, estas personas han sobrepasado los límites de cualquier relación BDSM sana y han llegado a cometer un delito muy grave. Continuar azotando a una sumisa que ha pronunciado las palabras de seguridad no tiene ninguna justificación.
Para empeorar un poco más su situación, las leyes húngaras invalidan cualquier contrato que incluya el consentimiento a recibir daño físico, por lo que el estudio no sólo tendrá que responder ante la mujer denunciante, sino ante todas las que participaron en sus videos. La policía incautó 14 Terabytes de datos durante la redada. No es de extrañar que uno de los acusados haya declarado que este es el fin de los estudios Mood Pictures.
Habrá que esperar a que acabe la investigación y el jucio, pero en cualquier caso, una vez más, los verdaderos aficionados al BDSM tendrán que lidiar con la mala fama provocada por casos como éste.






